Prevenir las Conductas de Autoagresión: Estrategias Sensoriales y Cómo Abordar Estrategias de Evitación, Frustración, Dolor o Búsqueda de Atención
Los niños autistas y aquellos con discapacidades pueden mostrar una gran variedad de conductas difíciles, como destrucción de objetos, agresiones físicas a otras personas y, con bastante frecuencia, conductas autolesivas. Una de las más preocupantes es golpearse la cabeza.
En este post te propongo 25 consejos y estrategias para prevenir o minimizar la conducta de golpearse la cabeza. Aunque me he centrado en esta conducta en concreto, estas estrategias os servirán también en muchos casos para otros comportamientos de autoagresión o lastimarse a si mismos.
Las estrategias están pensadas para adaptarse a las distintas funciones que puede tener una conducta autolesiva: dificultades en el procesamiento sensorial (sobrecarga o falta de estimulación), búsqueda de atención, escape de demandas, frustración o dolor.
La Conducta de Golpearse en la Cabeza
Golpearse la cabeza con el puño o contra la pared o el suelo son distintas manifestaciones de una misma conducta. Para nosotros como madres y padres, es una situación profundamente angustiante:
- Miedo a posibles daños cerebrales o a su salud en general.
- Frustración por no entender qué está pasando o qué está intentando comunicar.
- Sentimiento de impotencia al ver que nuestros intentos de ayudar no funcionan.
- Dudas sobre si nuestras acciones están ayudando o empeorando el problema.
Hoy quiero ofrecerte una guía completa para ayudarte si estás enfrentándote a este tipo de situaciones. Al terminar de leer este post, espero que tengas más claridad sobre:
- Las causas más frecuentes de los golpes en la cabeza.
- Consejos e ideas para prevenirlos o reducir sus consecuencias.
Definiciones del Comportamiento de Golpearse la Cabeza
Cuando hablamos de esta conducta en la infancia, podemos encontrar dos definiciones bastante distintas:
- «Conducta que aparece hasta en un 20% de los niños sin diagnóstico durante la segunda mitad del primer año de vida, y que desaparece espontáneamente hacia los 4 años. Más frecuente en niños varones.»
Fuente: Medical Dictionary for the Health Professions and Nursing. © Farlex 2012 - Un tipo de conducta autolesiva estereotipada, frecuente en personas con TEA, discapacidad intelectual u otras condiciones del desarrollo. Puede caracterizarse como:
- Conducta altamente repetitiva.
- Episódica en contextos muy específicos.
- Aparece en ráfagas tras largos periodos sin conducta problemática.
Fuente: Self-Injury in Autism Spectrum Disorder and Intellectual Disability
Nuestro artículo se centra en la segunda definición.
El primer tipo de comportamiento raramente provoca lesiones físicas. Aunque es normal que preocupe a las familias, no suele estar relacionado con un problema de desarrollo. De todas formas, siempre conviene consultar al pediatra.

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Autismo y Golpes en la Cabeza
La conducta autolesiva es frecuente entre personas con autismo (hasta un 50%). Y la forma más común de autolesión es, precisamente, golpearse la cabeza.
¿Por Qué se Golpean la Cabeza algunos Niños?
Hay muchas teorías sobre el origen de las conductas autolesivas (desarrollo, biología, entorno), pero la mayoría de investigaciones coinciden en que se trata de conductas aprendidas que se mantienen por sus consecuencias.
El Dr. B. Iwata, que investigó a fondo las funciones de la autolesión, propuso estas posibles causas:
- Refuerzo social positivo: buscar atención o acceso a objetos/comida.
- Refuerzo social negativo: escapar de demandas o situaciones desagradables.
- Refuerzo automático positivo: estimulación sensorial.
- Refuerzo automático negativo: aliviar una molestia o dolor físico.
Fuente: Iwata, B. “Functions of Self-Injurious Behavior”
Con fines prácticos, utilizaremos términos menos técnicos con los que todos estaréis más familiarizados. Los niños suelen golpearse en la cabeza (o lastimarse a si mismos) por:
- Problemas sensoriales (hiper o hipoestimulación sensorial). Cuando los estímulos del entorno (como ruidos, luces o texturas) resultan abrumadores o, al contrario, insuficientes, el niño puede reaccionar golpeándose.
- Búsqueda de atención. El niño intenta llamar la atención de los adultos a su alrededor, aunque sea a través de una conducta negativa.
- Evitar demandas. Golpearse puede convertirse en una forma de evitar actividades que le resultan difíciles, incómodas o aburridas.
- Frustración o dificultades de comunicación. Si no logra expresar lo que siente o necesita, el niño puede frustrarse y recurrir a esta conducta para desahogarse o hacerse entender.
- Dolor físico. A veces, el niño puede estar intentando calmar o enmascarar una molestia o dolor corporal que no sabe cómo comunicar.
Repasando la lista de motivos anteriores, se hace evidente que entender la función de la conducta es clave para poder aplicar estrategias que realmente funcionen.
¿Qué Podemos Hacer para Prevenir la Conducta de Golpearse la Cabeza (u otros Comportamientos de Autoagresión)?
Consejos Generales
Los siguientes consejos pueden aplicarse a las conductas autolesivas en general y, en concreto, a los golpes en la cabeza, independientemente de la función que tenga esta conducta:
- Consulta siempre con profesionales de la salud. (Este es el consejo más importante)
- Una evaluación de la función de esta conducta por parte de un terapeuta conductual es muy útil para diseñar un buen plan de intervención.
- Observa si hay cambios previos a esta conducta:
- Cambios de humor Cambios en la comunicaciónAnsiedad
Por ejemplo, redirige su atención con una pregunta o una tarea: «¿Cuál era tu juguete favorito?« - Lleva un registro de las conductas.
Te recomiendo que leas el artículo sobre cómo realizar un registro de conducta. - Identifica los desencadenantes.
- Actúa sobre esos desencadenantes de conducta.
- En casos graves, puede ser necesaria medicación para apoyar al niño a gestionar estas conductas.
Consejos para Minimizar Daños Físicos
- Utiliza casco protector.
- Acolcha zonas problemáticas (por ejemplo, las paredes junto a la cama).
- Aprende técnicas de sujeción segura o cómo bloquear intentos de golpearse.
Estrategias Sensoriales
Las personas autistas pueden tener una sensibilidad aumentada o disminuida ante ciertos estímulos. Incluso una misma persona puede reaccionar de forma muy distinta según el tipo de estímulo.
Cuando los estímulos del entorno (como ruidos, luces o texturas) resultan abrumadores o, al contrario, insuficientes, el niño puede reaccionar golpeándose.
Estrategias para Prevenir Lastimarse Por Motivos de Sobrecarga Sensorial
- Elimina o reduce los estímulos que causan malestar:
- Ropa incómoda.
- Quitar olores intensos.
- Auriculares con cancelación de ruido.
- Ir a una habitación más tranquila.
Estrategias para Prevenir Lastimarse Por Falta de Estimulación
- Ofrece alternativas sensoriales parecidas a golpearse la cabeza:
- Saltar en un trampolín/cama elástica.
- Columpiarse.
- Añade otros estímulos que les resulten agradables:
- Cojín vibratorio o de masaje.
- Silla mecedora suave.
- Manta con peso (👈 en este artículo explico cómo usarla bien).
Golpes por Búsqueda de Atención
El deseo de recibir atención de las personas que les rodean, puede ser un motivante muy poderoso de determindas conductas.
Incluso si sientes que das toda tu atención a tu hijo o alumno, los desencadenantes que incitan a iniciar este tipo de conducta autolesiva pueden ser sutiles:
- Hablar con tu pareja más de un minuto.
- Ver la tele sin establecer una interacción.
- Hablar con un hermano.
Estrategia de Atención No Contingente
Siempre habrá situaciones en las que sabemos que vamos a estar ocupados o que necesitaremos mantener una conversación con otras personas. Si las conductas agresivas se desencadenan por la búsqueda de atención, puede ser necesario poner en marcha un programa de atención no contingente.
- Esta estrategia consiste en dar atención «porque sí», sin que sea consecuencia de una conducta. Así, enviamos el mensaje de que para conseguir nuestra atención no es necesario darse golpes en la cabeza. El objetivo último es enseñar a pedir atención de forma adecuada:
- Saluda a tu hijo antes de hablar con otra persona.
- Ofrécele tu atención con mucha frecuencia (cada 1-2 minutos).
- Aumenta poco a poco los intervalos entre tus muestras de atención.
Golpes como Estrategia de Evitación
Algunos niños autistas o con discapacidades han aprendido que pueden evitar actividades que les resultan demasiado difíciles (o simplemente aburridas) mediante conductas disruptivas.
Si hemos identificado el escape como el desencadenante, estos consejos pueden ser útiles:
- Redirige nuevamente hacia la tarea (para que no asocie la conducta de golpearse con escape).
- Asegúrate de que la dificulta de la tarea es acorde a sus capacidades.
- Hazla más divertida o fácil si puedes.
- Usa un sistema de economía de fichas (puede ganar puntos y luego canjearlos por algo que le guste).
Golpes por Frustración o Problemas de Comunicación
La conducta es una forma de comunicación.
En el caso de niños autistas o con discapacidades, donde puede haber dificultades para comunicarse, conductas como golpearse la cabeza pueden ser una manera de expresar frustración, ansiedad o malestar.
- Usa apoyos visuales para que exprese lo que necesita.
- Anímale a mostrar lo que quiere: “Enséñame qué quieres”.
- Da instrucciones claras y sencillas.
- Explica las normas y repítelas juntos.
- Ejemplo: “Si tiras el juguete, se va.”
- “¿Qué pasa si tiras el juguete?” → Que respondan.
- Repite 3-4 veces antes de darle el objeto o empezar una actividad.
- Si los cambios de actividad son un problema, prepara un plan para hacer las transiciones más llevaderas (por ejemplo, informar unos minutos antes para que se vaya haciendo a la idea)
Golpes como Forma de Mitigar Dolor
Es importante descartar cualquier condición médica que pueda estar provocando dolor.
Un niño puede recurrir a los golpes en la cabeza (u otras conductas autolesivas) como forma de aliviar o enmascarar el dolor o la incomodidad. Por eso, los consejos en este caso pueden parecer bastante evidentes:
- Acude al médico para descartar causas físicas de dolor.
- Ofrece alternativas para aliviar molestias (masajes, frío/calor, etc.).
Espero que estas estrategias os resulten útiles. Y recordad el primer consejo y buscad apoyo profesional.
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Muchas gracias por todo lo que publicas, son temas tratados con profesionalismo y acertados, gracias
Me gustaría recibir información sobre los temas de niños y adolescentes TEA
Hola, muchas gracias por esta web. Es muy útil y clara en las explicaciones. Me gustaría que pudieras ahondar un poco más, si es posible, en el ‘Refuerzo social positivo: buscar atención o acceso a objetos/comida’. Cuando las personas con autismo se golpean como búsqueda de conseguir algo que no se les puede dar continuamente, es muy complicado gestionar ese refuerzo puesto que sabes que si le das la comida, los golpes cesarán, pero no puedes hacerle ver que cada vez que se golpee va a obtener lo que quiere. Y tampoco puedes ignorarle por el riesgo de su salud física y psicológica. Me parece un aspecto muy complejo, cómo redirigir ese refuerzo cuando se trata de comida, por ejemplo. Porque cuanto más comida le das, más entiende que consigue lo que quiere golpeándose, pero si no se la das, se golpea cada vez más. Es un círculo vicioso insufrible. Agradezco toda la información que puedas facilitar al respecto.
Hola Sara,
Muchísimas gracias por tu mensaje. La situación que describes es muy complicada.
Yo me esforzaría en trabajar en una forma alternativa de comunicación que le permita pedir lo que necesita de una manera segura y aceptable. Por ejemplo, enseñar a usar un gesto, una palabra, una tarjeta o un botón para pedir comida. La clave es que esa forma de pedir sí reciba la comida, mientras que el golpearse no la obtenga.
También existe la opción de estrategias de atención no contingente. En mi ejemplo hablaba de dar atención en pequeños intervalos, sin que esté relacionada con la conducta. Si tomamos tu ejemplo de comida, podrías probar a ofrecer pequeños bocados cada ciertos minutos, independientemente de lo que haga, para reducir la ansiedad y la urgencia. Y luego poco a poco se va alargando ese tiempo y reforzando más las conductas alternativas para pedir comida que estés enseñando.
Pero como bien comentas, es un tema muy complejo y cada caso es único, así que esto son solo ideas generales que tal vez puedan orientar.
¡Un abrazo grande!